Descripción
El Museo Nacional del Bargello es el museo de la escultura de Florencia, en un palacio medieval que fue también cárcel: sus estatuas renacentistas, con Donatello, Miguel Ángel, Cellini y Giambologna, están entre las más notables del mundo.
Además de escultura, hay marfiles, mayólicas, bronces pequeños, armas y una bonita colección de artes aplicadas. El recorrido va del patio al gran salón de Donatello y a las salas del piso superior.
El patio porticado, con pilares octogonales y un pozo en el centro, es ya un museo al aire libre: esculturas del Palazzo Vecchio y de Bóboli, con los escudos de los podestá en las paredes. Una escalera gótica lleva a la logia del primer piso.
En la sala de Miguel Ángel está el Baco, su primera escultura de bulto redondo, tallada a los 22 años: un borracho que vacila, casi en equilibrio sobre un solo pie. Un poco más allá, el Tondo Pitti y el busto de Bruto, el único busto de Miguel Ángel que nos queda.
El Salón de Donatello es el corazón del museo: el San Jorge de Orsanmichele, el Marzocco, el David de mármol y el célebre David de bronce, el primer desnudo del arte occidental desde los tiempos de los romanos. Cerca están los dos relieves del Sacrificio de Isaac de Ghiberti y Brunelleschi, de 1401.
En el primer piso, en la sala de Verrocchio, está el David de bronce de hacia 1470, de un realismo casi opuesto al clasicismo de Donatello. En la sala de Andrea della Robbia hay terracotas vidriadas en elegante bicromía azul y blanca: bustos de niños y Vírgenes.
El verone, la logia del primer piso, alberga los animales de bronce de Giambologna y Ammannati, procedentes de la gruta de la villa medicea de Castello. El Avefría y el Pavo, entonces un animal todavía exótico, sorprenden por su realismo.
La capilla de la Magdalena, donde los condenados a muerte se detenían antes del patíbulo, tiene frescos de 1340 atribuidos al taller de Giotto: en las paredes el Infierno y el Paraíso, y entre los elegidos Dante con la Comedia en la mano.
El palacio nació a mediados del siglo XIII para el capitán del pueblo, cuando Florencia era una comuna libre. Después albergó al podestá y a los jueces. Desde 1574 fue el cuartel general del bargello, el jefe de los guardias, y se convirtió en cárcel: arrestos, interrogatorios, ejecuciones.
Para conseguir más celdas se tapiaron los arcos del patio, se dividieron las salas, se cubrieron los frescos. Hasta que en 1840, en la capilla, un restaurador sacó a la luz un retrato de Dante, que según Vasari había pintado Giotto.
El revuelo fue enorme. La cárcel se trasladó, el palacio se restauró y en 1865 abrió el Museo Nacional.
Imprescindible
• El David de bronce de Donatello.
• El Baco de Miguel Ángel.
• Los relieves del Sacrificio de Isaac de Ghiberti y Brunelleschi.
• El Mercurio de Giambologna.
• El David de Verrocchio.
¿Sabías que…?
• El Marzocco, el león símbolo de Florencia en la plaza de la Señoría, es una copia: el original de Donatello está aquí.
• El busto de Bruto de Miguel Ángel, según Vasari, retrataría a Lorenzaccio, que había matado a su primo el duque Alejandro.
Además de escultura, hay marfiles, mayólicas, bronces pequeños, armas y una bonita colección de artes aplicadas. El recorrido va del patio al gran salón de Donatello y a las salas del piso superior.
El patio porticado, con pilares octogonales y un pozo en el centro, es ya un museo al aire libre: esculturas del Palazzo Vecchio y de Bóboli, con los escudos de los podestá en las paredes. Una escalera gótica lleva a la logia del primer piso.
En la sala de Miguel Ángel está el Baco, su primera escultura de bulto redondo, tallada a los 22 años: un borracho que vacila, casi en equilibrio sobre un solo pie. Un poco más allá, el Tondo Pitti y el busto de Bruto, el único busto de Miguel Ángel que nos queda.
El Salón de Donatello es el corazón del museo: el San Jorge de Orsanmichele, el Marzocco, el David de mármol y el célebre David de bronce, el primer desnudo del arte occidental desde los tiempos de los romanos. Cerca están los dos relieves del Sacrificio de Isaac de Ghiberti y Brunelleschi, de 1401.
En el primer piso, en la sala de Verrocchio, está el David de bronce de hacia 1470, de un realismo casi opuesto al clasicismo de Donatello. En la sala de Andrea della Robbia hay terracotas vidriadas en elegante bicromía azul y blanca: bustos de niños y Vírgenes.
El verone, la logia del primer piso, alberga los animales de bronce de Giambologna y Ammannati, procedentes de la gruta de la villa medicea de Castello. El Avefría y el Pavo, entonces un animal todavía exótico, sorprenden por su realismo.
La capilla de la Magdalena, donde los condenados a muerte se detenían antes del patíbulo, tiene frescos de 1340 atribuidos al taller de Giotto: en las paredes el Infierno y el Paraíso, y entre los elegidos Dante con la Comedia en la mano.
El palacio nació a mediados del siglo XIII para el capitán del pueblo, cuando Florencia era una comuna libre. Después albergó al podestá y a los jueces. Desde 1574 fue el cuartel general del bargello, el jefe de los guardias, y se convirtió en cárcel: arrestos, interrogatorios, ejecuciones.
Para conseguir más celdas se tapiaron los arcos del patio, se dividieron las salas, se cubrieron los frescos. Hasta que en 1840, en la capilla, un restaurador sacó a la luz un retrato de Dante, que según Vasari había pintado Giotto.
El revuelo fue enorme. La cárcel se trasladó, el palacio se restauró y en 1865 abrió el Museo Nacional.
Imprescindible
• El David de bronce de Donatello.
• El Baco de Miguel Ángel.
• Los relieves del Sacrificio de Isaac de Ghiberti y Brunelleschi.
• El Mercurio de Giambologna.
• El David de Verrocchio.
¿Sabías que…?
• El Marzocco, el león símbolo de Florencia en la plaza de la Señoría, es una copia: el original de Donatello está aquí.
• El busto de Bruto de Miguel Ángel, según Vasari, retrataría a Lorenzaccio, que había matado a su primo el duque Alejandro.